La salud bucal va mucho más allá de una sonrisa linda. Los dientes y las encías cumplen un rol clave en la alimentación, la comunicación y el bienestar general a lo largo de toda la vida. Sin embargo, muchas veces solo se les presta atención cuando aparece dolor o una molestia visible.
Hablar de salud bucal es hablar de prevención, hábitos diarios y controles periódicos. La buena noticia es que muchos problemas odontológicos pueden evitarse o tratarse a tiempo con consultas regulares. En esta nota te contamos qué cuidados tener en cada etapa de la vida, cuándo consultar con un odontólogo y por qué la prevención marca la diferencia, con el acompañamiento de MET en cada momento.
La infancia y la adolescencia son etapas clave para construir hábitos que acompañarán toda la vida. Desde la erupción de los primeros dientes, el control odontológico permite prevenir problemas y acompañar un desarrollo bucal saludable.
En esta etapa es importante:
Las consultas regulares ayudan a detectar a tiempo posibles alteraciones y a reforzar hábitos saludables tanto en niños como en adolescentes.
En la adultez joven es común postergar las visitas al odontólogo por falta de tiempo o porque no hay dolor. Sin embargo, esta etapa es fundamental para sostener lo que se construyó en la infancia y prevenir problemas futuros.
Algunos cuidados clave son:
La prevención en esta etapa permite evitar tratamientos más complejos y cuidar la salud bucal a largo plazo.
Con el paso del tiempo, la salud bucal requiere una atención más específica. Cambios en las encías, desgaste dental o la necesidad de prótesis hacen que los controles sean aún más importantes.
En esta etapa se recomienda:
Cuidar la salud bucal en esta etapa impacta directamente en la calidad de vida y el bienestar general.
En MET entendemos la salud como un cuidado integral que acompaña cada etapa de la vida. Por eso, nuestros afiliados cuentan con acceso a cartilla odontológica con copago, facilitando el acceso a controles y atención profesional de forma regular.
Contar con una red de profesionales disponibles permite sostener hábitos preventivos y consultar a tiempo, sin esperar a que aparezca el dolor.
Cuidar la salud bucal es una inversión en bienestar presente y futuro. Los controles preventivos, los hábitos diarios y el acceso a profesionales hacen una gran diferencia a lo largo de la vida.
Desde MET, te acompañamos para que tu sonrisa sea también sinónimo de salud.